La fórmula Scalzi para cocinar un Best Seller

La fórmula Scalzi para cocinar un Best Seller

Tome una taza de diálogos ingeniosos. Mezcle con una cucharada de fondo científico de gradación media (usted sabe, ese que es suave en el paladar, pero firme al decantar). Agregue un cuarto de reflexiones agudas, acción a raudales, y esparza humor afilado. Deje macerar, mantenga en el horno un par de horas, y ¡voilá!

Tendrá un libro de John Scalzi.

Pero tenga cuidado. Se arriesga a cortarse con las afiladas lenguas de sus protagonistas, o de sufrir un serio caso de complejo de inferioridad (por no ser tan agudo ni ocurrente).

John Scalzi y yo

Conocí a Scalzi a través de su novela “La vieja guardia“. En un principio me despisté y pensé que sería una actualización de “Tropas del espacio“, de Heinlein, o de “La guerra interminable“, de Haldeman. Y en la superficie lo es. Pasa por las fases típicas del sub género (vida de civil, reclutamiento, entrenamiento básico, primer enfrentamiento desastroso, perder amigos y crecer, para terminar siendo alguien mucho mejor (y con mas galones)), pero de alguna forma es distinto.

Porque el foco no es “ser un buen soldado”, ni entender el por qué de la guerra (o ya que estamos en eso, por qué somos los “buenos”). En su lugar, el acento está dado en la vejez, la muerte y en cierta forma, qué nos hace humanos.

Y al mismo tiempo, es una aventura apasionante, llena de comentarios mordaces, acción memorable, drama y humor. Muchísimo humor.

Me dejó tan impresionado que tuve que leer la continuación: “las brigadas fantasmas”. Y después, puesto que no podía conseguir el tercero, me salté a otro de su producción: “Agente de las estrellas”.

Y me hice fan acérrimo.

La fórmula

John Scalzi es un oximorón a plena máquina: ligero, pero con mas profundidad de la aparente; lleno de acción, pero donde la reflexión es la reina; una guerra galáctica, pero donde las pequeñas escaramuzas pueden decidir el destino del universo. Y donde la seriedad no puede sostenerse sin la risa y el chiste elaborado.

Quizás ahí está el secreto del enganche que provoca: Humor (H), mas Acción (Ac), mas profundidad temática (P), elevado por su exhuberancia creativa (E).

Lo que nos deja con la siguiente fórmula:

(H + Ac + P) E

Esta fórmula se sigue aplicando, aunque a menor escala, en sus obras fuera del universo de la vieja guardia. “Agente de las estrellas”, “El sueño del androide” y “red shirts” siguen la misma senda, con resultados algo disparejos, pero disfrutables. Quizás los menos divertidos sean “la colonia perdida” y “La historia de Zoë”, porque el humor está mas atenuado en favor de dejar claro lo que está en juego. Sin embargo, son dignas entradas en la saga. Y eso que el segundo libro cuenta la misma historia del primero, aunque desde otro punto de vista.

Y ojo, que aún así logra que sea entretenido y que aporte algo.

Háganse esa.

 

Add Comment

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: